Todo está equilibrado

Existe un equilibrio en todas las cosas. Animadas o no animadas hay dos fuerzas que halan, cada una para un lado, que permiten que esa cosa se mantenga en equilibrio. Es como si pensara en dos grupos de personas halando una cuerda por cada extremo. Nadie hala más que nadie. Todos lo hacen al mismo tiempo y con la misma intensidad. De esta forma se mantiene el equilibrio. Pienso en el día y la noche, el bien y el mal, el hombre y la mujer. Todo está perfectamente equilibrado. Esto no lo digo yo. No me lo invento yo. Percibo que es así y cientos de personas perciben lo mismo. Creo que hay hasta una filosofía que fundamenta sus raíces en este tema.

Todo está perfectamente equilibrado. Pienso entonces que todo lo existente tiene un opuesto. ¿Lo bueno y lo malo? No se. Tal vez. Aquí me pregunto entonces ¿qué es bueno y qué es malo? ¿Quién decide que algo sea bueno o que algo sea malo? Se cual es el opuesto del blanco. Es el negro ¿no? Y entonces ¿cual es el opuesto del color verde vegetación apagado? …
Se complica un poco.

Se que todo está perfectamente equilibrado y ahora se que entender esto es muy confuso. Entonces tal vez no tenga que entender esto. Tal vez no exista ese equilibrio y las cosas son como las veo y ya O como la ve cada uno de los otros seis mil millones de habitantes de la tierra. O como la ve cada una de las miles de millones de especies que habitan la tierra.

Son muchos puntos de vista.

Todavía creo que todo está perfectamente equilibrado y creo además que existe un color que es el opuesto de ese color verde vegetación apagado. También creo que no debo caer en la confusión de querer llegar a entender cual es el opuesto de ese color o el opuesto del amor o el opuesto de algún sentimiento como el que siento cuando veo un bisturí o la sensación de dentera.

Quiero saber que todo está equilibrado y quiero saber que ese equilibrio responde a algo que no se lo que es pero que está ahí.

Joel Pérez

Enero de 2008